22 ene. 2011

¿Stalker o Romántico?

Para fines de año, tuve la cena de reencuentro de 10 años de egresados del secundario.
Fui con mi "grupito" de amigas del secundario, las mismas 3 que siguen siendo mis casi hermanas aún hoy, 10 años después. Ya todas cuasi casadas, con trabajos "serios", y tal vez un poco avejentadas; pero nos seguimos cagando de risa de las mismas cosas...

Llegamos y empezamos a ver caras conocidas. Gente que no cambió nada. Gente hecha mierda. Gente casada. Gente con críos. Y otros con más joda encima hoy que cuando teníamos 15 años...
Recorrimos las aulas donde cursamos, nos sentamos en los mismos bancos, subimos y bajamos por los asensores de profesores como si fuese la gran osadía, nos fumamos un pucho en el patio (como en los viejos tiempos, solo que esta vez no nos escondimos).
Y de ahí nos fuimos al gimnasio donde se hacía "la fiesta". Nos habían cobrado $75 por el "catering". Consistía tablas y caballetes (proyecto de mesa) con gaseosas (sin gas), vino y cerveza (alcohol que se acabó en menos de media hora), bandejeada de algo que simulaba ser "canapés", creo que hubo alguna empanada, y pizzas (que parecían gamespuma). Hubo DJ y luces tipo boliche (bueno, tres foquitos: uno rojo, otro verde y el último quemado).

Igual fue realmente emocionante. Eramos los 3 turnos, 5 divisiones por turno, a razón de 30 chicos por aula. Ponele que de 450, la convocatoria real alcanzó a un 70%, seríamos 315 personas aprox. Gente con quienes compartí mil cosas y hoy no se nada de su vida.

Me había reencontrado con las chicas del vespertino, mis amigas de 1er año.
Conversando con ellas, se me acerca un muchacho.
Me mira, me sonríe, me saluda con la mano (no con beso) y me dice:
- Vos no sabés quien soy, pero quería decirte que estuve enamorado de vos todo el secundario.
Yo, pasmada, lo único que atiné fue a sonreir muy estúpidamente. Y me dice:
- Solo te quería decir eso, me voy, las dejo seguir charlando.
A lo que una de mis amigas le pregunta el nombre, y valorando su actitud, intenta regalarme.
Y el muchacho responde:
- No importa mi nombre, no te quiero levantar. Te vi hace 3 años en el Alto Palermo y no me animé a saludarte. Nunca me registraste en el colegio, no pretendo que lo hagas ahora. Solo quería decirte que siempre me gustaste, y que estás mas linda de lo que te recordaba.
Y así nomás se fue.

Me quedó dando vueltas en la cabeza toda la noche. Me fui de ahí con una sonrisa de quiceañera tatuada. No sabía quien carajo era el pibe, pero me había levantado la autoestima heavy!!
Pasaditas las 3am, entré a casa despacito sin hacer ruido, entré a la habitación, seguía con esa sensación extraña de haber sido piropeada, hasta que caí en mi realidad. Oscuridad y ronquidos de un oso polar. Yo me acosté, él se da vuelta y me dice:
- Gorrrrda ¿no es un poco tarde? haceme un favorcito y traeme Reliverán que me cayó mal la comida. Ah! y cuando vayas a la cocina tené cuidado que está medio inundada porque se me trabó el lavarropas y tuve que romper la puertita para abrirlo, mañana porfi ocupate de llamar al service.

Me dormí pensando: si mi fan del secundario me hubiese tirado onda allá por el 96, ponele que nos enamorabamos y estuviesemos juntos todavía.
¿Sería un romántico como hoy en el gimnasio del colegio?
De estar con él ¿mis noches tenrminarían con ronquidos, reliverán y fregando la cocina?

2 comentarios:

  1. La mitad de mis compañeros nunca pagó los 75 mangos; fueron directamente y nadie les pidió nada. Lei esto y me acordé de la bronca que me dio haber puesto esa guita por unas porciones de pizza mustia.

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  2. Cel, $75 x una pizza no da! pero para un piropo es barato!!!!!

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A ver que tenes para decir...