23 mar. 2011

* Fiesta de 15 *

Un día como hoy, pero 15 años atrás... cambió todo para siempre...

Mis hermanos me dicen que soy una enferma por acordarme todas estas fechas. Mis amigas aprovechan de mi memoria para estas estupideces, y me llaman a mi para preguntarme cuándo es su aniversario con sus parejas, o el cumple de sus madres.

La cuestión, es que el sábado 23 de marzo de 1996, papá se fue de casa para siempre. Ellos marcaban tendencia, porque el divorcio no estaba tan de moda como hoy.

No es un espacio para ahondar en detalles, ni para salpicar miserias familiares. Pero me acuerdo algunos detalles como si fueran hoy.

Me acuerdo patente ese día de diciembre del 95 que volvimos a casa, y mamá y papá me dijeron que se iban a separar. Las cosas estaban raras en casa desde octubre, pero nunca pensamos que terminarían así. Y entre llantos y desconcierto, tiraron esas frases ridículas del tipo "aunque nosotros no estemos más juntos, vos vas a seguir teniendo una mamá y un papá", "no viviremos bajo el mismo techo pero vamos a seguir siendo una familia"...

En vez de dar un portazo, o ser de un día para el otro, en mi casa la separación duró todo el verano. Fue el verano más extraño de todos. Casualmente el mismo verano en el que yo estaba dando el curso de ingreso al Pellegrini. Casualmente mi primer verano de ser "señorita".

Enero caluroso y denso.
Febrero de estudiar, cursar, y dar exámenes.
Después mi cumpleaños, raro, bizarro, incómodo.
Y marzo de definiciones.

Entré al Pelle.
Primer día de clases, fue un viernes donde te paseaban por el colegio, había una bienvenida en el salón de actos. Creo que los 300 alumnos estaban con sus padres, la mayoría, con los dos. Yo en cambio estaba sola. Me tocó turno vespertino, así que volví a casa tipo 23hs, y al abrir la puerta me encontré con una pila de bolsos, valijas y canastos.
Quería decir que el día había llegado.
Ese viernes no le conté a nadie de mi 1er día de 1er año. A dormir sin cenar.

El sábado a la mañana, 23 de marzo del 96, papá se fue de casa.
Fletes, auto cargado, algunos hermanos ayudando, otros hermanos ignorando.
Yo no sabía si tenía que quedarme en mi casa de siempre con mamá, o si tenía que irme a la nueva casa a donde se iría papá. Igual no tuve opción. No era mía esa decisión.

Me acuerdo caras, minutos, abrazos, estantes, cajas, cosas, ruidos.
Me acuerdo determinados detalles como si hubiesen sucedido hace 3 minutos en vez de 15 años.

Hoy ya es normal. Ya está mas que trillado el tema de ser hijo de padres divorciados, raros son los que tienen padres juntos. No siento tener secuelas heavies, ni que no lo haya superado. ¿Acordarme muchos detalles significa que no lo superé? ¿Qué tengo que superar? Cada uno hoy tiene su vida, sus casas, sus parejas. Cada uno vive en distintas casas, mis hermanos con sus esposas y mis sobrinos, mis padres c/u con su vida, yo me fui a vivir sola hará 5 años...

Y hoy me doy cuenta que... "a pesar de que vivamos en casas separadas, seguimos siendo una familia".

Lejos de los Ingalls o los Campanelli,
pero tampoco como los Simpsons o los Bundy.

Como me dijo alguien hace poco "es lo que hay, tómalo o déjalo".


2 comentarios:

  1. si vas a citar a alguien, cita algo que valga la pena!

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  2. Muybien!!a todas se nos cayò una ìdola!! Te paso mi blog para que leas los famosos que odio yo!!
    miblog-mavi.blogspot.com

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A ver que tenes para decir...